Guía para dividir tu prima de fin de año: aprovecha el método financiero 50-30-20
Dividir el total recibido en segmentos para necesidades, deseos y ahorro es la clave para fortalecer la salud financiera de los trabajadores colombianos.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

Diciembre plantea un reto y una oportunidad financiera para millones de colombianos que reciben la prima de servicios o la prima de Navidad.
Esta bonificación adicional puede aliviar obligaciones económicas, permitir gastos especiales y fortalecer los ahorros, siempre que exista una estrategia clara.
El método 50-30-20 ofrece una alternativa concreta y adaptable para distribuir estos recursos y evitar el descontrol en las compras de fin de año.
El método 50-30-20
Entre las múltiples estrategias sugeridas por expertos, el método 50-30-20 cobra relevancia por su sencillez y efectividad, pues este esquema propone dividir cualquier ingreso, como la prima, en tres segmentos:
- 50% para necesidades: esta proporción cubre los gastos básicos, incluidas deudas previas, servicios, alimentos, transporte y vivienda, por lo que los especialistas insisten en priorizar los pagos pendientes con tasas altas, como las de tarjetas de crédito.
- 30% para deseos: esta fracción se destina a actividades y compras que incrementan el bienestar diario, pero que no resultan indispensables, tales como viajes, salidas y pasatiempos. El objetivo pasa por disfrutar, pero sin sobregirar el presupuesto.
- 20% para ahorro e inversión: el tramo final se reserva para estructurar el futuro personal y familiar, asignándose a fondos de emergencia, inversiones formales, certificados de depósito a término (CDT) o el cumplimiento de metas como comprar vivienda o costear estudios.
Es menester acotar que este planteamiento supera modelos rígidos y permite distribuir la prima sin caer en excesos.
Diciembre en Colombia: tentaciones, cultura y desafíos
La prima de diciembre arriba justo en un periodo de alta presión de consumo, con promociones, publicidad intensiva y eventos sociales, por lo que muchos asalariados caen en la trampa de realizar desembolsos impulsivos.
Regalos, fiestas, electrodomésticos y vacaciones suelen absorber el total de la bonificación en tiempo récord, pero el error más frecuente implica usar la totalidad del dinero recibido para adquirir bienes innecesarios o para resolver gastos inmediatos, sin destinar una fracción al ahorro.
Lo anterior genera alivio momentáneo, pero sostiene el ciclo de estrés financiero, que retoma fuerza tan pronto inicia enero.
Implementando el método 50-30-20
La recomendación de los especialistas es dividir el monto total inmediatamente y antes de cualquier desembolso.

El proceso recomendado consta de tres pasos esenciales:
- Calcula y asigna el 50% para necesidades: con una prima de $1.500.000, por ejemplo, se destinan $750.000 a saldar deudas, anticipar servicios o cubrir cuotas pendientes.
- **Reserva el 30% para tus deseos: esto corresponde a $450.000, útiles para planear con precisión regalos, reuniones o escapadas. Se aconseja priorizar actividades o compras de mayor valor personal.
- Protege el 20% para el futuro: los $300.000 restantes se deben mover de inmediato a una cuenta aparte, un CDT o fondos de inversión, eludiendo toda tentación de gasto inmediato.
Diversas entidades financieras colombianas ofrecen opciones sencillas para separar estos montos y canalizarlos, ya sea en productos de ahorro programado o inversiones de bajo monto.
¿Qué es la prima de servicios y la prima de navidad?
Para comprender el alcance de este ingreso extraordinario, según las normativas laborales, la prima de servicios corresponde a una suma reconocida al empleado público tras cumplir un año de servicio en una entidad estatal.
Según el Decreto Ley 1042 de 1978 y disposiciones posteriores, tienen derecho al pago los empleos del orden nacional y territorial, con reconocimiento proporcional en casos de antigüedad inferior a seis meses, conforme al Decreto 1011 de 2019.
El pago equivale a quince días de salario, considerando factores como el sueldo básico, incrementos por antigüedad, gastos de representación, y auxilios de alimentación y transporte, por lo que la fecha establecida para el pago es la primera quincena de julio.
La prima de navidad, por su parte, constituye una prestación social equivalente a un mes de salario y se paga en los primeros quince días de diciembre.
El trabajador público debe haber laborado durante el año calendario para recibirla en su totalidad, aunque existe derecho a reconocimiento proporcional cuando el vínculo no cubre el año completo.
Los componentes salariales que integran ambas primas incluyen no solo la asignación básica mensual, también bonificaciones y auxilios percibidos durante la relación laboral, explicó Infobae tras consultar el Decreto 1045 de 1978.


