Un alivio leve: así quedó el IPC en Colombia, según el DANE
Aunque la cifra muestra una leve mejoría, los precios de los servicios básicos y las comidas fuera de casa continúan su escalada, con diferencias notables entre regiones.
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Por: Equipo de Redacción
Redacción Digital

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) presentó el balance oficial de la inflación para 2025. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) anual se situó en 5,10 %, una cifra que muestra una leve desaceleración frente al 5,20 % de 2024, pero que confirma la persistencia de un costo de vida elevado para los colombianos.
Este resultado anual, el más bajo desde 2020, marca un camino de moderación que, sin embargo, mantiene al país por quinto año consecutivo por fuera de la meta del 3 % que busca el Banco de la República. En el último mes del año, diciembre, la variación mensual fue de 0,27 %.
Así quedó el IPC
El dato anual del 5,10 % para 2025 representa una reducción de 0,10 puntos porcentuales frente al cierre de 2024. Esta es la variación anual más baja desde 2020, año en que el IPC se ubicó en 1,61 %. La tendencia confirma un proceso de desaceleración inflacionaria después de los máximos registrados en años anteriores, aunque el ritmo de la baja es lento.
En el corto plazo, el comportamiento de diciembre trajo una sorpresa moderadamente positiva. La variación mensual de 0,27 % estuvo por debajo del promedio de 0,35 % que esperaban los analistas económicos consultados por el Banco de la República. Este resultado mensual contrasta con la caída de -0,50 % que se registró en diciembre de 2024, lo que indica una mayor estabilidad en los precios hacia el final del año.
Lo que más presionó la inflación
La presión sobre el bolsillo de las familias colombianas en 2025 no fue uniforme. Los gastos en servicios y productos fuera del hogar lideraron los aumentos. La división de Restaurantes y hoteles tuvo la mayor variación anual, con un incremento del 7,91 %. Detrás de este rubro, la Educación presentó la segunda alza más importante, con un 7,36 % anual.
Cuando se analiza qué factores aportaron más puntos porcentuales al IPC total del año, el panorama es claro. El alojamiento, agua, electricidad y gas fue el de mayor contribución (1,48 puntos), seguido por alimentos y bebidas no alcohólicas (0,95 puntos) y, de nuevo, restaurantes y hoteles (0,87 puntos). Esto revela que el costo de la vivienda y la comida básica siguen siendo los pilares del encarecimiento de la vida.
En diciembre, el impulso inflacionario mensual lo dio el gasto en festividades. La división de Restaurantes y hoteles también tuvo la mayor variación mensual (1,24 %), seguida por Recreación y cultura (1,04 %), ambos rubros muy asociados a la temporada de fin de año. Un dato positivo fue la caída mensual de -0,11 % en los precios de Alimentos y bebidas no alcohólicas, impulsada por bajas en frutas frescas, zanahoria y cebolla.
Las ciudades más caras
La experiencia inflacionaria en Colombia depende en gran medida del lugar de residencia. En 2025, las ciudades con el costo de vida que más aumentó fueron Bucaramanga, con una inflación anual del 5,78 %, y Pereira, con el 5,77 %. Bogotá también se ubicó por encima del promedio nacional, con un 5,41 %.
En el extremo opuesto, las ciudades con menor inflación anual fueron Valledupar (3,49 %), Santa Marta (3,64 %) y Montería (3,92 %). Estas diferencias regionales se explican por la estructura del consumo local, el acceso a bienes y servicios, y el comportamiento de precios de alimentos y servicios públicos.
El dinamismo de diciembre también varió por ciudad. Pereira tuvo el mayor incremento mensual (0,59 %), impulsada principalmente por el precio de las comidas preparadas fuera del hogar. Por el contrario, Pasto no reportó aumento alguno en diciembre (0,00 %), debido a fuertes caídas en el precio del gas y algunos alimentos.
Impacto menor del esperado
El resultado mensual de diciembre de 2025, del 0,27 %, trajo una noticia algo mejor de lo anticipado. Los analistas que participan en la Encuesta de Expectativas del Banco de la República tenían un pronóstico promedio de 0,35 % para el mes. El dato oficial, por tanto, se situó por debajo de las proyecciones del mercado.
Este comportamiento se explica en parte por factores técnicos y estacionales. Uno de los más destacados fue el comportamiento a la baja en los precios de la energía en muchas ciudades. Por ejemplo, en diciembre, el precio del gas cayó un -1,77 % a nivel nacional, mientras que la electricidad también presentó variaciones mensuales negativas en varias capitales.
La caída en el precio de frutas frescas y verduras como la zanahoria y la cebolla también contribuyó a moderar el índice general.
El cierre de la inflación en 5,10 % para 2025 deja un balance mixto. Por un lado, confirma una tendencia a la desaceleración y ofrece una leve mejora frente al año anterior. Por otro, evidencia la resistencia de los precios en rubros críticos como la vivienda, la comida fuera del hogar y la educación, que siguen presionando fuertemente el presupuesto familiar.
La notable diferencia entre ciudades, con Bucaramanga y Pereira a la cabeza del encarecimiento, subraya que el impacto económico es desigual en el territorio nacional. El camino hacia la estabilidad de precios, aunque presente, aún requiere tiempo para traducirse en un alivio generalizado y tangible para todos los colombianos.


