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Crónica de una "Siembra" eterna: El legado de Willie Colón y la revolución de la salsa

La pérdida de "El malo del Bronx", figura central de la salsa y defensor de la cultura latina, deja un vacío irreemplazable en la música y revive el debate sobre su contribución social y política.

Publicado:

Juan Manuel Arias Montenegro

Por: Juan Manuel Arias Montenegro

Creativo Digital

Willie Colón
La noticia de la partida de Willie Colón movilizó a artistas y fanáticos, quienes destacan su papel como innovador, productor y referente cultural de la música urbana y política - crédito montaje Olímpica Stereo

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El 21 de febrero de 2026, Nueva York, cuna de los ritmos que definieron la identidad latina en la diáspora, amaneció con un silencio inusual que pronto fue roto por el eco de un trombón solitario en las esquinas del Bronx.

La confirmación del fallecimiento de William Anthony Colón, el legendario "Malo del Bronx", a los 75 años de edad, no solo marcó el fin de una era biográfica, sino que activó un proceso de introspección colectiva en toda América Latina y el Caribe.

Colón, que había enfrentado complicaciones respiratorias severas y una batalla silenciosa contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) diagnosticada en 2025, partió rodeado de su familia en un hospital neoyorquino.

Deja tras de sí un vacío que solo puede ser dimensionado a través de su obra cumbre: el álbum Siembra, un trabajo realizado en 1978 junto al panameño Rubén Blades y que no es simplemente una colección de éxitos bailables, sino el manifiesto político, social y técnico más ambicioso en la historia de la música tropical.

Siembra

El Arquitecto del sonido urbano

Para entender la magnitud del aporte de Willie Colón a Siembra, es necesario retroceder a la génesis de su sonido en el South Bronx de las décadas de 1950 y 1960.

En aquel entorno, la comunidad puertorriqueña enfrentaba una realidad de segregación y pobreza que exigía una expresión cultural propia. Colón, un joven de ascendencia puertorriqueña que comenzó estudiando clarinete y trompeta antes de enamorarse de la agresividad del trombón, personificó esa rebeldía.

Su fichaje por Fania Records a sus 17 años fue visto como una apuesta arriesgada, pero su primer álbum, El Malo, lanzado en 1967, demostró que poseía una sensibilidad única para traducir el pulso de la calle en arreglos musicales potentes.

Antes de su encuentro definitivo con Rubén Blades, Colón ya había revolucionado el género junto a Héctor Lavoe entre 1967 y 1973, estableciendo el modelo de la salsa nuyorquina: letras de barrio, honor y nostalgia, envueltas en una instrumentación donde el trombón era protagonista.

Etapas previas a "Siembra"

  • El Malo del Bronx: 1967 - 1970, se caracteriza por un sonido crudo, trombones desafiantes, con temas como la calle, delincuencia, y la identidad nuyorquina.
  • Consagración con Lavoe: 1971 - 1974, comienza a incorporar elementos folclóricos, con canciones desde la nostalgia, festividad y crónicas de barrio
  • Transición Experimental: 1975 - 1976, arreglos más sofisticados y jazzísticos con sus primeras pinceladas de crítica social.
  • Salsa Consciente: 1977 - 1981, alta fidelidad, arreglos orquestales, con temas sobre política, unidad latina, antimatearialismo.

La gestación de "Siembra": Un proyecto de resistencia

La creación de Siembra no fue un camino alfombrado de rosas. En 1977, la salsa enfrentaba la competencia feroz de la música disco. Dentro de Fania Records, existía una presión considerable para simplificar las propuestas. Jerry Masucci, presidente del sello, se mostró inicialmente horrorizado cuando Colón y Blades presentaron el proyecto.

Masucci calificó las composiciones de Blades como "periódicos", argumentando que las letras eran demasiado largas y políticas.

Fue aquí cuando la influencia de Willie Colón resultó decisiva. Actuó como el escudo protector de la visión artística del dúo. Comprendió que el mensaje de Blades necesitaba un envoltorio sonoro igualmente revolucionario.

El álbum se grabó en los estudios La Tierra Sound en Nueva York, bajo la ingeniería de Jon Fausty, capturando la densidad del conjunto de trombones que Colón había diseñado.

Los obstáculos en el estudio y la resolución creativa

Uno de los mayores problemas fue la duración de los temas. Pedro Navaja, por ejemplo, se extendía por más de siete minutos, razón por la que la Fania intentó recortar los temas, pero Colón insistió en mantener la integridad de las narrativas. Esta tensión entre la visión artística y la rentabilidad comercial fue una constante.

Además, la producción técnica buscaba una sofisticación que pudiera competir con el pop internacional. La ausencia de trompetas, una decisión deliberada de Colón, reforzó el sonido "pesado" y oscuro que requería la temática del álbum. Su rol fue el de un director de cine que organiza los elementos para contar una historia coherente.

El equipo creativo detrás de "Siembra"

  • Plástico: compuesta por Rubén Blades con arreglos de Luis "Perico" Ortiz, contiene una introducción disco que muta en salsa pesada. Abre con un preludio de música disco que parodia la superficialidad denunciada. Fue idea de Colón para descolocar al oyente. La canción cierra con una demanda política explícita ("Nicaragua sin Somoza") que puso al dúo bajo la lupa de servicios de inteligencia.

  • Buscando Guayaba: compuesta por Rubén Blades, con arreglos de Louie Cruz, innovó con un "solo de boca" improvisado por Blades. Ante la ausencia de Yomo Toro para el solo de cuatro, Blades propuso imitar el sonido de la guitarra con su voz. Colón, reconociendo el ingenio, decidió que esa toma fuera la definitiva.

  • Pedro Navaja: compuesta por Rubén Blades, con arreglos de Luis "Perico" Ortiz, tiene una estructura narrativa in crescendo (en aumento) con efectos. Inspirada en Mack the Knife, es una película sonora. La genialidad de Colón como productor radica en el uso de efectos ambientales: sirenas y sonidos de calle que sumergen al oyente en la escena del crimen.

  • María Lionza: compuesta por Rubén Blades, con arreglos de Willie Colón, contiene temas de sincretismo religioso y trombones oscuros.

  • Siembra: compuesta por Rubén Blades, con arreglos de Carlos Franzetti, contiene un mensaje de fe con instrumentación orquestal.

La Influencia de Willie Colón en la Identidad Latinoamericana

La muerte de Willie Colón revivió el debate sobre su papel como embajador cultural, pues a través de Siembra, ayudó a consolidar el concepto de la "Nación Latina" como una identidad política en los EE. UU.

Este equilibrio entre lo crudo y lo pulido fue el secreto del éxito de Siembra, que alcanzó ventas superiores a los tres millones de copias, un hito nunca antes visto para un álbum de música en español en aquella época.

  • Ventas Totales: Más de 3 millones, el álbum de salsa más vendido de la historia.
  • Hall of Fame: Ingresó en 2007 como un reconocimiento a su importancia histórica.

La fractura de la sociedad de oro

Es imposible realizar un homenaje honesto sin mencionar la sombra que cubrió su relación con Blades. El distanciamiento definitivo ocurrió en 2003, durante la celebración del 25 aniversario de Siembra.

Un pleito económico por 115,000 dólares se transformó en una enemistad personal profunda. Colón, de carácter frontal, lanzó duros ataques en redes sociales, mientras Blades optó por la distancia diplomática.

El homenaje póstumo y la reconciliación del legado

Tras la noticia, Rubén Blades emitió un comunicado: "Acabo de confirmar lo que me resistía a creer: Willie Colón efectivamente ha fallecido", el panameño reconoció el "vital e importante legado musical" de su antiguo compañero.

Rubén Blades

Incluso, figuras como Bad Bunny detuvieron sus conciertos para rendir tributo a Colón, calificándolo como un arquitecto que politizó la música latina. Grupos como Niche destacaron que la salsa moderna no existiría sin las innovaciones técnicas de Colón.

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