Terremoto del 10 de agosto deja 285 muertos y 379 desaparecidos: el peor balance en décadas
El presidente Abelardo De La Espriella reitera el compromiso con los afectados tras el sismo.
Publicado:

Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

El sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado lunes continúa dejando una estela de destrucción y dolor sin precedentes. Según el más reciente reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), divulgado por su director David Santiago Tamayo y el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, la cifra de fallecidos ascendió a 285 personas, mientras que los heridos ya suman 3.971 y los desaparecidos alcanzan los 379.
Las labores de búsqueda y rescate continúan a contrarreloj, aunque los expertos advierten que el tiempo para encontrar sobrevivientes bajo los escombros se agota.
"La prioridad es salvar vidas"
En un mensaje a la nación transmitido la noche del jueves, el presidente De La Espriella enfatizó que el objetivo principal del Gobierno nacional sigue siendo el rescate de quienes permanecen atrapados: "Son los seres humanos que se encuentran bajo los escombros", reiteró el mandatario, que expresó su solidaridad con las familias de las víctimas: "Nuestros esfuerzos, nuestras oraciones, están con esas personas que han perdido a sus seres queridos".
El jefe de Estado destacó que, además de las pérdidas humanas, el sismo ha dejado 44.936 familias afectadas, una cifra que revela la magnitud del desastre en el territorio nacional.
Un panorama de devastación material
El último balance de la Ungrd dibuja un escenario de emergencia a gran escala. En materia de vivienda, se reportan 10.677 unidades destruidas y 65.841 averiadas. La infraestructura urbana también sufrió golpes severos: 127 edificios colapsaron, mientras que 2.136 centros educativos, 1.168 centros comunitarios y 236 centros de salud resultaron comprometidos.
La conectividad del país está en riesgo, con 12 puentes peatonales caídos, 34 puentes vehiculares afectados y 198 vías dañadas; además, 71 acueductos están en riesgo y cinco aeropuertos registran averías, complicando aún más el acceso a las zonas más golpeadas.
"Se acaba el tiempo"
David Santiago Tamayo, director de la Ungrd, reconoció que las probabilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con cada hora que pasa: "Lamentablemente, estamos llegando a un tiempo en que la probabilidad de encontrar sobrevivientes se va agotando", afirmó.
No obstante, aclaró que la consigna es no detener la búsqueda: "No descansar hasta que no demos un parte de encontrar esas personas, ojalá vivas, o recuperar sus cuerpos si están dentro de los escombros".
Las labores se realizan con el apoyo de grupos internacionales certificados en rescate en espacios confinados, que arribaron al país tras la activación del protocolo de emergencia.
"La mayor solidaridad jamás vista"
Más allá de las cifras, el presidente De La Espriella destacó la respuesta ciudadana y el trabajo de los cuerpos de socorro: "No tengo sino palabras de agradecimiento y reconocimiento para los Héroes de Colombia: soldados, policías, miembros de la Defensa Civil, rescatistas, Bomberos, miembros de la Cruz Roja", expresó.
En su mensaje, el mandatario exaltó la unidad nacional como "la mayor solidaridad jamás vista en nuestra historia", surgida "sin distingos de ideología, sin distingos de color político", también reconoció el apoyo de la empresa privada, que "ha decidido dar un paso al frente para apoyar la reconstrucción de nuestro país".
La promesa de renacer
Con tono emotivo, De La Espriella cerró su alocución recordando la resiliencia histórica de los colombianos: "Los colombianos estamos acostumbrados a renacer como el Ave Fénix desde las cenizas", afirmó, y añadió que "la adversidad es al ser humano lo que el fuego al hierro forja y nosotros, los colombianos, estamos forjados en la adversidad".
El gobierno, dijo, utilizará recursos propios e internacionales para atender la emergencia y encarar la reconstrucción. "Entre todos, vamos a reconstruir a nuestro país para llevarle a ese lugar de grandeza que se merece", concluyó, en lo que denominó la "Patria Milagro".


