Quimbaya, Quindío, pide auxilio: perdieron más de 500 casas por terremoto
La Ciudad Luz de Colombia enfrenta su peor crisis tras el sismo del 10 de agosto, con mil hogares afectados, heridos y autoridades locales gestionando la emergencia sin apoyo departamental
Publicado:

Por: Erika Mesa Díaz
Creativa Digital

El municipio de Quimbaya, conocido como la Ciudad Luz de Colombia y ubicado en la parte occidental del departamento del Quindío, enfrenta una de las crisis más graves de su historia reciente. El terremoto del 10 de agosto dejó una estela de destrucción que afectó profundamente la infraestructura y la vida de sus habitantes. La iglesia del pueblo, símbolo de fe e identidad para los quimbayunos, sufrió daños considerables, pero el panorama de devastación se extiende mucho más allá de este emblemático edificio.
La población de Quimbaya, que supera los 32 mil habitantes, vive momentos de angustia y zozobra. Las viviendas, los comercios y, sobre todo, cientos de familias enfrentan hoy las consecuencias de este desastre natural. El municipio, fundado en 1914 y erigido como tal en 1922, no había experimentado una catástrofe de esta magnitud en toda su historia.
En medio de la emergencia, el alcalde Juan Manuel Rodríguez Brito ha liderado personalmente las labores de atención a la comunidad, recorriendo las calles y acompañando a las familias afectadas. La solidaridad entre los quimbayunos ha comenzado a florecer en medio de la tragedia, mientras las autoridades locales trabajan contrarreloj para atender a los damnificados y gestionar la ayuda necesaria para la reconstrucción del municipio.
Graves daños
El primer barrido de evaluación realizado por la administración municipal reveló cifras alarmantes. Aproximadamente 1,000 viviendas resultaron afectadas por el sismo, de las cuales cerca de 500 presentan pérdida total. Un barrio completo, ubicado en la salida del municipio, quedó prácticamente destruido, con la mayoría de sus construcciones declaradas en pérdida total. Las labores de remoción de escombros comenzaron desde el día siguiente del terremoto, con el objetivo de prevenir que la tragedia se agravara.
El hospital Sagrado Corazón de Quimbaya atendió cerca de 60 personas accidentadas o afectadas por el siniestro. De estos casos, aproximadamente cinco personas requirieron traslado a centros asistenciales de mayor complejidad. Afortunadamente, hasta el momento no se reportaron víctimas mortales dentro del municipio, lo que representa un alivio en medio de la devastación. Las autoridades continúan con el censo actualizado de afectados para garantizar una atención oportuna y responsable.
La infraestructura del municipio sufrió daños significativos que comprometen la prestación de servicios básicos. La iglesia, considerada el principal símbolo de identidad de los quimbayunos, presenta graves afectaciones estructurales que requieren intervención urgente. La situación se complica por el aislamiento en que quedó el municipio, sin servicio de telefonía, internet ni medios de comunicación con el resto del departamento y el país.
El alcalde pide auxilio
El alcalde Juan Manuel Rodríguez Brito expresó su preocupación por la ausencia de apoyo gubernamental en los momentos críticos posteriores al terremoto. A dos días del siniestro, ninguna entidad departamental había llegado a Quimbaya para ofrecer asistencia, lo que obligó a la administración municipal a gestionar la emergencia con recursos propios y el apoyo de organismos de socorro como bomberos, Defensa Civil y Cruz Roja.
La administración municipal implementó medidas inmediatas para atender a los damnificados. Se habilitó el coliseo cubierto del barrio Cacique como albergue temporal para las familias que perdieron sus viviendas. Además, se inició un proceso de subsidio de arrendamiento por seis meses, con posibilidad de extensión hasta un año, para que los afectados puedan salir de las zonas de riesgo y encontrar alojamiento seguro mientras se adelantan las labores de reconstrucción.
El mandatario local hizo un llamado urgente al gobierno nacional para que vuelva su mirada hacia Quimbaya. La posible visita del presidente de la República representa una esperanza para los quimbayunos, quienes necesitan apoyo inmediato para superar esta crisis. El alcalde enfatizó que el municipio requiere una mano importante desde las regiones, tal como lo ha promovido el gobierno nacional, y recordó que Quimbaya necesita hoy más que nunca la solidaridad y el respaldo de todo el país.
Quimbaya enfrenta un desafío sin precedentes en sus 112 años de historia. El terremoto del 10 de agosto dejó heridas profundas en la infraestructura y en el tejido social del municipio, pero también despertó lo mejor de sus habitantes: la solidaridad, el civismo, la unión y la berraquera que caracteriza a los quimbayunos. Las autoridades locales han demostrado capacidad de respuesta y compromiso con su comunidad, a pesar de la ausencia de apoyo departamental.
El municipio necesita urgentemente la atención del gobierno nacional y la solidaridad de todos los colombianos. Las 500 familias que perdieron sus hogares, los comercios destruidos y la infraestructura afectada requieren una respuesta coordinada y oportuna para iniciar el proceso de reconstrucción. La comunidad quimbayuna demostró su fortaleza y resiliencia, pero no puede enfrentar sola esta situación.


