Bad Bunny en Medellín: productor del concierto explicó el impacto económico en el país
La llegada del artista moviliza a multitudes, transforma la economía local y convierte a la capital antioqueña en epicentro de la música urbana durante tres noches inolvidables.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

El cantante puertorriqueño Bad Bunny inicia este 23 de enero de 2026, una serie de tres conciertos en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, en un evento de alcance internacional que representa un hito para la industria musical y la economía de Colombia.
El ciclo de presentaciones del artista, conocido como el Conejo Malo, moviliza a miles de fanáticos y dinamiza sectores clave como la hotelería y el turismo, según relató Diomar García, productor y responsable de traer al artista, en entrevista con el programa Temprano es Más Bacano de Olímpica Stereo Bogotá.
Expectativa y preparación para el evento
García confirmó que Medellín se encuentra completamente lista para recibir a Bad Bunny y a los asistentes, gracias al trabajo conjunto entre la organización privada y las autoridades locales: “Siempre Medellín estará listo para estos grandes eventos, siempre contamos con el apoyo de todos los entes del Estado, en especial de la Alcaldía, y todo lo que se relaciona con la organización de un evento de esa magnitud”.
Las puertas del estadio abrirán a las 3:00 p. m., ofreciendo admisión general en las zonas de gramilla y gradería numerada en las gradas. El productor detalló que la logística está diseñada para atender la gran afluencia de público prevista.
Una oportunidad para la ciudad y el país
García explicó que se han emitido aproximadamente 150.000 boletas para las tres fechas, con una composición de público que resalta el carácter internacional del evento, que **“de los cuales 100.000 personas son de fuera de Medellín, 20.000 del extranjero y 80.000 de otras ciudades de Colombia”.
Esta masiva asistencia genera una alta demanda en hoteles y restaurantes, lo que refleja un impacto económico significativo para la ciudad.
El empresario señaló que “toda la economía de Medellín está bancada en base a este gran evento de Bad Bunny, que es la alianza de grandes empresas del país y internacionales”, enfatizando la colaboración con compañías como Vibras Lab para la producción del espectáculo.
El fenómeno trasciende el ámbito musical, ya que, según lo expresado en la entrevista, nunca antes la ciudad había visto un movimiento económico tan grande, ni siquiera durante festivales tradicionales como la Feria de las Flores.
Perfil del público y cifras de asistencia
El evento atrae a una audiencia diversa, con especial presencia de jóvenes, por lo que destacó que, entre las personas que viajan a la ciudad, “el 32% de las ochenta mil personas de Colombia que compraron boletas fuera de Medellín son de Bogotá”, lo que subraya el atractivo nacional de las presentaciones.
Incluso, el productor indicó que la organización dispone de estadísticas por países y ciudades, lo que permite dimensionar el alcance geográfico de los asistentes.
Exigencias y detalles del artista
Sobre las demandas de Bad Bunny para sus presentaciones, García indicó que el artista no realizó solicitudes fuera de lo común, más allá de requerir un chef personal durante su estancia de cinco días en Medellín.
Los camerinos fueron adaptados con réplicas de ambientes de Medellín y Puerto Rico, procurando un entorno cómodo y familiar para el artista y su equipo.
Medellín, única parada en Colombia
En cuanto a la opción de un concierto de Bad Bunny en Bogotá, García explicó que la agenda del artista solo permitió una ciudad por país en esta ocasión: “Ya tenían una agenda programada y van a ir solo a una ciudad de cada país”, aclaró, aunque no descartó la posibilidad de futuras presentaciones en la capital.
El inicio de la serie de conciertos de Bad Bunny posiciona a Medellín como epicentro de la cultura urbana y confirma la capacidad de la ciudad para organizar eventos de talla mundial.


