Proceso para adelantar la regulación de visitas de un menor en Colombia: esto es lo que debe tener en cuenta
Cuando uno de los progenitores o abuelos no cumple el acuerdo de visitas, la autoridad judicial puede intervenir para proteger los derechos del menor y sancionar conductas que vulneren su integridad o seguridad.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

En Colombia, la regulación de visitas de un menor constituye un derecho y un deber tanto para los padres como para los propios niños, niñas y adolescentes.
El objetivo principal de este procedimiento es garantizar el contacto y la comunicación entre los menores y el progenitor que no ostenta la custodia, así como asegurar su bienestar emocional y la protección de sus vínculos familiares.
Esta regulación puede tramitarse de manera extrajudicial a través de la conciliación, o, en casos de desacuerdo, mediante un proceso judicial.
Conciliación: el primer paso para regular el régimen de visitas
Los padres que comparten la custodia pueden acudir a la conciliación para establecer el régimen de visitas, la cuota alimentaria, la custodia y el cuidado integral de los hijos menores de edad.
El padre interesado debe dirigirse al centro de conciliación de su preferencia, al centro zonal correspondiente al lugar de residencia del menor, o a entidades como la Comisaría de Familia, el Centro Zonal del Bienestar Familiar, la Defensoría de Familia, los centros de conciliación de las universidades avaladas, o aquellos de las cámaras de comercio y otros centros privados.
Para solicitar la audiencia de conciliación, es necesario aportar la fotocopia del registro civil de nacimiento del menor o la tarjeta de identidad para mayores de siete años, así como la copia de la cédula de ciudadanía.
El conciliador o la autoridad encargada verificará los requisitos y citará a las partes para la audiencia. En la diligencia, se elaborará un documento en el que se fijarán las visitas, especificando días, horarios y condiciones en beneficio del menor.
El trámite de conciliación en centros privados tiene un costo asociado; sin embargo, no se requiere la intervención de un abogado. Si el acuerdo no es posible, el padre podrá acudir ante un juez de familia para iniciar un proceso judicial.

Documentos y requisitos para la regulación de visitas
Los documentos exigidos para adelantar el proceso incluyen los datos de notificación de las partes, el acta de acuerdo o constancia de no acuerdo, el registro civil de nacimiento y, en su caso, la tarjeta de identidad del menor.
En los procesos de conciliación, el acta debe contener la fecha y lugar de la audiencia, la identificación del conciliador y de las personas citadas, así como una relación detallada de las pretensiones y el acuerdo logrado, incluyendo cuantía, modo, tiempo y lugar de las obligaciones pactadas.
Cabe resaltar que la presentación de estos documentos no es requisito para recibir atención inicial, ni puede ser condición para la prestación del servicio.
Modalidades del régimen de visitas y su alcance legal
Existen dos tipos principales de régimen: el normalizado, para situaciones habituales en las que el progenitor desea ejercer su derecho de visitas, y el no normalizado, que se ajusta a factores como la distancia, horarios laborales, enfermedades o la edad del menor.
El Código Civil, en su artículo 256, establece el derecho de los padres a visitar a sus hijos, incluso si no tienen su custodia. Con la Ley 2229 de 2022, también los abuelos pueden solicitar judicialmente un régimen de visitas si no tienen a su cargo el cuidado personal del menor o si los padres impiden la relación con ellos.
Alternativas y consecuencias en caso de desacuerdo o incumplimiento
Si los padres no logran un acuerdo en la conciliación, el caso deberá ser resuelto por un juez de familia, quien determinará el régimen de visitas más conveniente para el menor, previa verificación de que se ha intentado la conciliación.
El incumplimiento del régimen de visitas puede reclamarse judicialmente, siempre y cuando exista un acuerdo formal o una decisión previa. El derecho de visitas puede perderse si el progenitor o abuelo deja de ser garante de los derechos fundamentales del menor, por actos graves o irresponsables que perjudiquen su integridad o seguridad.
Garantías para los menores y obligaciones de los padres
La regulación de visitas asegura que los menores continúen recibiendo educación, estabilidad emocional, protección, amor y formación integral, aún cuando sus padres estén separados. La ley obliga a ambos progenitores a mantener y permitir los vínculos familiares, garantizando el desarrollo y la solidez de la unidad familiar.


