¿Ética o derecho? El "Rifi-Rafe" en Olímpica Stereo tras el polémico choque entre De la Espriella y María Lucía Fernández
Frank Solano y Javier Fernández analizan la polémica entrevista de Abelardo de la Espriella.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

El panorama político y mediático colombiano se sacudió esta semana tras la entrevista de Noticias Caracol al abogado y candidato presidencial, Abelardo de la Espriella. Lo que inició como un diálogo sobre propuestas de gobierno, derivó en un acalorado altercado cuando la periodista María Lucía Fernández, conocida como Malú, cuestionó al candidato sobre su visión de la ética en el ejercicio del derecho y el poder.
La respuesta de De la Espriella, que calificó la pregunta como "venenosa" y espetó a la comunicadora que ella no entendía la diferencia por "no tener formación en derecho", desató un debate nacional sobre el trato a la prensa y los derechos de las mujeres.
Esta polémica se trasladó a la mesa de Temprano es Más Bacano en Olímpica Stereo Bogotá, donde Frank Solano y Javier Fernández protagonizaron un intenso "Rifi-Rafe".
La pertinencia de la pregunta
Para Frank Solano, la pregunta de María Lucía Fernández no solo era válida, sino necesaria en el contexto actual del país. Solano defendió la labor del periodista como el encargado de cuestionar a quienes aspiran a manejar lo público.
"Uno estudia periodismo es para preguntar, así como uno estudia derecho para defender", sentenció Solano.
Solano argumentó que la ética debe atravesar todos los temas, desde la inteligencia artificial hasta la política. Frank criticó la postura de De la Espriella al intentar descalificar a la periodista por su formación académica, señalando que para indagar sobre la moralidad de un futuro gobernante no se requiere un título en derecho.
Además, puso como ejemplo casos actuales en los que se modifican manuales de funciones para acomodar fichas políticas, reafirmando que preguntar sobre la ética es, hoy más que nunca, pertinente.
El "tonito" y el rol del periodista
Por su parte, Javier Fernández, "El Cantante del Gol", aunque reconoció la trayectoria de Malú, puso el foco en las formas y en la crisis de credibilidad que atraviesa el periodismo. Citando el famoso "tonito" de Alex Gorayeb, Fernández sugirió que algunos comunicadores han cruzado la línea entre informar y juzgar.
Javier Fernández agregó que es miembro del Colegio Nacional de Periodistas, por lo que hizo un llamado a la autocrítica dentro del gremio: "Nosotros infortunadamente hemos dado vía libre a algunos periodistas que se convirtieron en jueces y no en periodistas", afirmó.
Recordó casos históricos en los que aseveraciones periodísticas apresuradas terminaron en juicios injustos, e invitó a conservar la ética periodística para recuperar la confianza de la audiencia, especialmente en la era de las redes sociales.
La explicación desde un abogado
A la discusión se sumó la visión del abogado Albeiro Fernández, que aportó claridad sobre el trasfondo jurídico del altercado. Fernández explicó que, desde una perspectiva estrictamente legal, la postura de Abelardo de la Espriella se apoya en la corriente del positivismo jurídico, la cual busca separar la norma escrita de los juicios morales personales para garantizar la objetividad judicial; no obstante, el jurista aclaró que, en el ámbito de la función pública, la ética no es un accesorio, sino un requisito constitucional.
Fernández subrayó que, si bien un juez debe fallar basado en leyes y no en su moralidad privada, un gobernante está sujeto a regímenes de transparencia y probidad. De esta manera, el abogado validó que el cuestionamiento de la prensa es legítimo, pues aunque el derecho y la ética operen en planos distintos, en el ejercicio del poder deben converger para asegurar la integridad del Estado y la confianza ciudadana hacia sus líderes.
Una discusión filosófica y mediática
El debate en Olímpica Stereo reflejó la división de opiniones en la sociedad civil. Mientras una parte apoya la firmeza de la prensa al cuestionar declaraciones pasadas de los candidatos, como la frase de De la Espriella sobre la separación entre ética y derecho, otra parte cuestiona si las entrevistas se están convirtiendo en escenarios de confrontación personal.
Abelardo de la Espriella sostuvo en la entrevista original que su planteamiento es una discusión filosófica sobre la evolución del derecho como un conjunto de normas objetivas separadas de las creencias morales particulares; sin embargo, su tono hacia Malú fue lo que finalmente encendió las alarmas de diversos sectores políticos que rechazaron lo que consideran un trato irrespetuoso hacia una mujer periodista.
En un año electoralmente activo, este episodio subraya que la relación entre los candidatos presidenciales y la prensa será uno de los campos de batalla más complejos de la contienda hacia el 2026.


