La arenosa a toda velocidad: ¿10 años de Fórmula 1 en el Caribe?
Entre el rumor de los motores y el viento del Magdalena, Barranquilla acelera su apuesta por convertirse en la capital caribeña del automovilismo.
Publicado:

Por: Valeria Pejendino
Creativa Digital

Barranquilla podría convertirse en el epicentro del automovilismo mundial. El alcalde, Alejandro Char, reavivó el sueño de atraer un Gran Premio de Fórmula 1 a la ciudad, pero esta vez con un ambicioso horizonte: diez años de competencia.
Tras el fracaso del intento anterior entre 2021 y 2022, las gestiones actuales avanzan con un enfoque distinto, basado en acuerdos directos entre el Distrito y la Fórmula 1 sin depender del aval nacional.
Char asegura que, antes de junio de 2026, podría haber novedades concretas, respaldadas por un trazado preliminar en el frente de agua del río Magdalena y el trabajo de cabildeo de actores locales.
El proyecto no solo promete visibilidad global, también un impacto económico sin precedentes. Ciudades como Miami, São Paulo y Ciudad de México han registrado ingresos millonarios y una afluencia masiva de turistas gracias a la máxima categoría. Barranquilla, con su transformación urbana y paisajes únicos, aspira a replicar, e incluso superar, esas cifras.
Le puede interesar: Carlos Vives recuerda el natalicio de Egidio Cuadrado con un emotivo mensaje en redes.
Un circuito con sabor caribeño
El circuito propuesto para Barranquilla no será uno cualquiera. Según el alcalde Char, recorrería zonas icónicas como La Loma, la Aleta del Tiburón y el Gran Malecón del río Magdalena, e integraría el futuro Movistar Arena y el paisaje fluvial como telón de fondo.
La idea consiste en aprovechar la brisa, el agua y la arquitectura urbana para crear una experiencia única, tanto para pilotos como para espectadores. Los técnicos de la Fórmula 1, quienes ya visitaron la ciudad en 2022, quedaron impresos por la transformación urbana y el potencial escénico de la capital del Atlántico.
Sin embargo, el desafío técnico es enorme. Un circuito semiurbano debe cumplir con los estándares de seguridad FIA Grado 1: radios de curva precisos, escapatorias, muros TecPro y un pit lane temporal que cumpla con los mismos requisitos que los trazados permanentes.
La homologación no es automática; por el contrario, requiere estudios exhaustivos que pueden tardar años. La Fórmula 1 y la FIA evalúan no solo la infraestructura, sino también la capacidad logística, turística y la imagen global que proyecta la sede.
El precio de la gloria: inversión y beneficios
Organizar un Gran Premio de Fórmula 1 no es económico. El canon anual supera los 40 millones de dólares, sin contar los costos de montaje y desmontaje del circuito; no obstante, el retorno puede ser monumental: en Miami, la competencia inyectó 450 millones de dólares y atrajo a 275,000 turistas; en São Paulo, las cifras alcanzaron los 934 millones de dólares y 300,000 visitantes.
Barranquilla, con su experiencia en eventos internacionales, como el Carnaval y los Juegos Centroamericanos, busca posicionarse como un destino atractivo para el automovilismo.
El alcalde Char destaca que, en esta ocasión, el proyecto no depende del Gobierno nacional, sino de un modelo local-privado. A pesar de ello, la coordinación con las autoridades en materia de seguridad, migración y exenciones tributarias es clave. El calendario de la Fórmula 1 para 2026 ya está casi definido e incluye nuevas sedes como Madrid, lo cual aumenta la competencia. Barranquilla deberá demostrar que su propuesta es logísticamente viable, financieramente sostenible y turísticamente irresistible.
El fantasma del pasado: ¿qué falló en 2022?
Entre 2021 y 2022, Barranquilla estuvo a punto de lograrlo. Las visitas de los técnicos de la FIA, del entonces CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, y el respaldo del expiloto Juan Pablo Montoya llevaron el proyecto a un 95 % de concreción; sin embargo, la falta de un respaldo institucional definitivo, específicamente, una firma clave, provocó que el cupo se desplazara hacia Madrid. Nunca se aclaró públicamente qué documento faltó ni quién debía suscribirlo, pero el resultado fue contundente: la oportunidad se perdió.
Hoy, la administración Char insiste en que el escenario es distinto: “Depende solo del Distrito”, afirmó el alcalde y sugiere un modelo de promoción más ágil. Aun así, proyectos de esta magnitud requieren coordinación con el Gobierno central, especialmente en temas como seguridad y facilidades aduaneras. El tiempo dirá si Barranquilla logra lo que resultó esquivo hace cuatro años.
Le puede interesar: Colombia Sub-20 Femenina: clave en el Sudamericano y cómo ver el partido decisivo.
Entre el optimismo y la prudencia
Barranquilla sueña en grande, pero los éxitos en la Fórmula 1 se construyen con precisión, paciencia y millones de dólares. El alcalde Char transmite confianza: existe un trazado en diseño, gestiones avanzadas y un equipo que trabaja en el cabildeo; sin embargo, no hay un contrato firmado ni una fecha confirmada. La experiencia pasada enseña que, para cruzar la meta, se necesita una gobernanza local sólida, financiamiento seguro y una decisión ejecutiva de la Fórmula 1.
Si todo sale bien, la ciudad podría unirse a la élite del automovilismo mundial y atraer así turistas, inversión y una visibilidad sin precedentes. Por ahora, el semáforo sigue en amarillo: hay movimiento, pero falta la luz verde definitiva. Barranquilla tiene la oportunidad de escribir una nueva página en su historia si logra cerrar el acuerdo a tiempo.


