El camino hacia la Pascua: ¿Qué es la Cuaresma y cómo vivir este tiempo de conversión?
Oración, ayuno y limosna son los tres ejercicios fundamentales para una conversión íntegra en este tiempo litúrgico.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

Con la llegada del Miércoles de Ceniza, la comunidad cristiana alrededor del mundo inicia uno de los periodos más significativos de su calendario litúrgico: la Cuaresma, pues más que una simple tradición cíclica, este tiempo se presenta como una oportunidad única de renovación espiritual y un llamado profundo a la "mudanza" interior.
Pero, ¿qué significa realmente este periodo y por qué la Iglesia le otorga tanta importancia? Aquí te explicamos los fundamentos y las prácticas de esta travesía de cuarenta días.
Cuarenta días en el desierto
La palabra Cuaresma proviene del latín quadragesima, que significa "cuadragésimo día". Su duración de cuarenta días no es casual; hace alusión a los 40 años que el pueblo de Israel peregrinó por el desierto con Moisés y, fundamentalmente, a los 40 días que Jesús pasó en el retiro antes de iniciar su vida pública.
Es un tiempo de preparación para la Pascua de Resurrección. La Iglesia propone a los fieles seguir el ejemplo de Cristo en el desierto, fomentando una actitud de purificación del corazón y penitencia para llegar dignamente al Triduo Pascual.
Oración, ayuno y limosna
Para vivir la Cuaresma de manera íntegra, la fe católica se apoya en tres ejercicios fundamentales que guían al creyente en su relación con Dios y con el prójimo:
- La Oración: Es el medio para profundizar el diálogo con el Creador. No se trata solo de repetir rezos, sino de un ejercicio de introspección para reconocer nuestra condición de criaturas y pedir la gracia de la conversión.
- El ayuno y la abstinencia: Según el Catecismo, el ayuno, entendido como una sola comida fuerte al día, es obligatorio para mayores de edad hasta los 59 años el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. La abstinencia de carne se observa todos los viernes de Cuaresma desde los 14 años. Estas privaciones voluntarias no son "mínimos legales", sino gestos de alegría y dominio propio.
- La Limosna: Es el pilar de la caridad. Invita a mirar hacia afuera, comunicando los bienes propios con los necesitados mediante obras caritativas y misioneras.
El llamado a la "metanoia" o conversión
El inicio de este camino está marcado por la imposición de la ceniza, cuando el sacerdote pronuncia palabras que invitan al arrepentimiento: "Conviértete y cree en el Evangelio". Este es el concepto de metanoia: un cambio radical de vida.
La Cuaresma es el momento propicio para el sacramento de la Confesión. A través de un examen de conciencia sincero, el fiel busca reconciliarse con Dios y apartarse del mal.
La conversión implica superar divisiones, perdonar al prójimo y establecer una amistad renovada con el Creador. Como señalan los textos cristianos, este momento es una "ayuda divina" que no debe considerarse como una época más, sino como una oportunidad de cambio real, "hoy y ahora".
Este camino, que finaliza el Jueves Santo antes de la Misa de la Cena del Señor, es, en esencia, una inmersión en el misterio de la muerte y resurrección de Jesús, recordándonos que somos polvo en manos de Dios, llamados a la vida eterna.


