

Colombia
En entrevista exclusiva con Olímpica Stereo, el artista venezolano explicó cómo hizo un proyecto que marca un momento decisivo en su trayectoria y refleja su evolución artística.
Publicado:

Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

Reconocido por consolidarse como una de las figuras más influyentes del trap latino y por construir una identidad sonora auténtica dentro del género urbano, Neutro Shorty decidió explorar de la mano de Rimas Music nuevos territorios musicales y demostrar otra dimensión de su talento.
El resultado es el lanzamiento más ambicioso y sorprendente de su carrera: un álbum completo de salsa que desafía todas las expectativas.
En entrevista exclusiva con Olímpica Stereo, el artista venezolano reflexionó sobre la transformación de una palabra que ha acompañado su carrera desde los inicios: "Hoy en día nosotros tenemos claro que le dimos una nueva connotación y un nuevo significado a la palabra malandro. Antes, malandro se utilizaba para referirse a los delincuentes, a las personas del bajo mundo, hoy en día, nosotros ya le dimos un nuevo camino a la palabra malandro, que se refiere más a las personas que trabajan duro, que vienen del barrio, pero hacen las cosas honestamente, que se preocupan por llevar pan a su casa, por hacer bien pa' su familia", explicó Neutro Shorty.
Y añadió con la contundencia que lo caracteriza: "Es muy distinto ser malandro que ser bandido, porque hoy en día el malandro usa la conciencia, el bandido solo usa la pistola en la mano".
El camino hacia la salsa no fue una decisión improvisada ni un capricho comercial. Para Neutro Shorty, nacido y criado en el barrio Artigas de Caracas, la salsa fue la banda sonora de su infancia: "Yo desde pequeño soy gran fanático de la salsa, de Héctor Lavoe, Ismael Rivera, Ismael Miranda, Tito Rojas, todos los estilos de salsa, Willie Colón, por supuesto, siempre, desde pequeño, en las fiestas familiares, en la escuela, en los fines de semana en mi barrio, los carros que pasaban, toda la música que se escuchaba generalmente era salsa", recordó el artista.
Sin embargo, durante años este sueño parecía inalcanzable: "Siempre fue un imposible, porque para hacer salsa se necesita una banda, toda la estructura de una musicalización de la cual yo carecía, porque yo no soy músico natural, no sabía nada de partituras hasta hace dos años, no sabía de muchos instrumentos hasta hace dos años", confesó.
El punto de inflexión llegó durante la pandemia cuando publicó su versión de Lágrimas negras, una interpretación que dejó a más de uno con la boca abierta, pero fue con El incomprendido, junto a Rawayana, cuando Neutro comprendió que esto podía ser mucho más que un experimento aislado.
El disco de salsa logra unir la identidad urbana que definió la carrera de Neutro Shorty con la esencia y tradición de la salsa venezolana y caribeña. El título, deliberadamente directo, busca romper esquemas: "Como yo soy rapero y soy cantante de otro género de música, nos pareció muy perspicaz llamarlo así, entonces aquí está el disco de salsa", explicó entre risas.
El álbum cuenta con colaboraciones que pocos hubieran imaginado. Gilberto Santa Rosa participa en el sencillo Un Consejo, representando uno de los encuentros más simbólicos del proyecto, uniendo dos generaciones y reafirmando el respeto de Neutro por la salsa: "Ese es el sonido de Gilberto", destacó el artista al recordar la intro de cuerdas y trompeta con sordina que abre la canción.
Porfi Baloa también dejó su huella en el disco, específicamente en Infidelidad: "Porfi es amigo de Servando, amigo de los muchachos, entonces ellos me dieron la oportunidad de hacer acercamiento con él. Él fue desde Orlando hasta Miami donde estábamos nosotros y una persona increíble, maestro de la música, que todos los instrumentos que le puedes poner, los instrumentos que existan los va a tocar", describió Neutro con admiración.
Uno de los momentos más especiales del disco llega con Idilio junto al maestro Oscar D'León, una interpretación creada como homenaje póstumo a Willie Colón. La canción adquiere un valor aún más significativo al conocerse que el legendario artista alcanzó a escuchar el sencillo y dio su aval al trabajo musical antes de su partida.
"Con el respeto del alma del maestro, que esté descansando en paz. Y totalmente agradecido de que nos haya dado la oportunidad de haber escuchado y de haber entendido que yo era rapero y que era un concepto. Él era el que iba a hacer originalmente los trombones de la canción, que es lo que Willie Colón hacía, pero no nos dio tiempo, de alguna manera la escuchó y dio un visto bueno", relató Neutro con visible emoción.
La inclusión de Oscar D'León, por su parte, tuvo un origen casi accidental: "La canción la iba a grabar Carín León y por esa confusión de De León y tal, cuando me pasan el bounce, decía: Idilio, Neutro Shorty y al final decía De León o León, algo así, entonces, yo le dije a mi manager: 'Verga, rompiste con Oscar de León, ¿tú eres loco?'", recordó entre risas.
Pero detrás de la anécdota hay una conexión profunda: "La mamá de Oscar de León, que en paz descanse, era la mejor amiga de mi bisabuela. Ellos son de Antímano, Caracas, mi abuela materna, mi bisabuela materna, todos ellos son de Antímano, que es de donde es Oscar de León. Y mi abuela, la mamá de mi mamá, estudió con Oscar de León en el mismo colegio. Entonces, siempre se habló de Oscar de León en mi casa".
Detrás de El disco de salsa hay una banda de producción que Neutro Shorty bautizó como "Los Menteloca": "Los Menteloca son originalmente Servando y Florentino, Danny Crazytown y Danny R, que son las cuatro personas que estuvieron presentes todos los días de grabación haciendo arreglos, dando ideas, metiendo letra. Y uno de mis apodos de rap es Neutro, el Menteloca. Entonces, por la misma jodedera tomamos la banda y le pusimos mi apodo Neutro y Los Menteloca", explicó el artista.
Servando y Florentino Primera, leyendas de la salsa venezolana desde sus tiempos en Salserín, fueron fundamentales en la formación musical de Neutro: "Servando Primera y Florentino Primera son el alma y el espíritu de todo este disco. Al igual que Danny Crazytown, que es uno de los productores del álbum. Hacer salsa siempre ha sido un sueño y difícil, pero alguien me tenía que dar la mano y yo he forjado una amistad muy grande con Servando y Florentino. Esos chamos son tremenda gente, tremendas personas, y musicalmente son mis maestros en la salsa", reconoció con gratitud.
Aunque Los Menteloca no cantan en el álbum, su decisión fue deliberada: "Como estaba pasando algo tan genuino y tan bonito ahí, ellos como productores me dijeron: 'Nosotros queremos que tú tengas el brillo total, porque este es tu debut como salsero, entonces no queremos ser productores y también cantar'. Me pareció un gesto bonito de su parte", relató Neutro.
El proceso de grabación del álbum duró dos años, tiempo en el que Neutro Shorty experimentó una transformación tanto musical como personal: "Encontrarme que podía hacer una vocalización como la que hice en este disco fue lo que más me sorprendió de mí, especialmente, porque la voz también es un instrumento. Siempre estuve usando el instrumento limitadamente, porque lamentablemente las canciones de rap y de trap no te exigen mucha vocalización. Cuando entendí que podía llegar a estos tonos, a esta vocalización, pues me sentí sin palabras, bien realizado porque dije: 'Soy un cantante ahora sí'", reflexionó.
Desde pequeño, Neutro tocaba tambores, bongó, maracas y campana, instrumentos básicos de la salsa, pero durante la producción del álbum aprendió mucho más: "Aprendí con ellos de todo, aprendí a cantar mejor. Yo antes no sabía cambiar de tono mi voz, aprendí mucho y hoy en día me siento como que más inteligente".

El visual del álbum, con una camisa vino tinto y un vestido amarillo, también tiene un significado profundo: "Vinotinto es el color representativo de Venezuela, es un color que también representa pasión, representa dolor, sufrimiento, representa todo. Esto es mi carrera en una vestimenta: amarillo es el rap y vinotinto es la salsa. Ves que ahora todo lo positivo, la prosperidad y la riqueza están arropando lo que era el barrio, la sangre, la negatividad y el sacrificio que tuve que pasar", explicó.
Con El disco de salsa, Neutro Shorty no solo ha cumplido un sueño personal. Ha demostrado que los barrios de Caracas, las calles donde sonaba salsa en cada esquina, siguen vivos en su memoria y ahora, gracias a su voz, en los oídos de una nueva generación que quizás nunca imaginó que el trap y la salsa podrían conversar con tanta naturalidad. El malandro, efectivamente, está bendecido, pero más que eso, está determinado a que la salsa nunca muera.