

Colombia
Al tocar los alimentos, los receptores de la piel envían estímulos placenteros que incrementan el bienestar y el placer durante la comida.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

El creador de contenido gastronómico Heinz Wuth, conocido en redes sociales como Ciencia y Cocina, compartió a través de un video en sus redes sociales las razones científicas por las cuales comer con las manos puede resultar más placentero.
En su publicación, destacó que no se trata únicamente de una costumbre cultural o una forma alternativa de llevar el alimento a la boca, sino de un fenómeno respaldado por investigaciones sobre percepción sensorial y neurociencia.
Según las explicaciones de Wuth, comer con las manos es un acto natural e instintivo que involucra muchos más sentidos de lo que parece.
El creador contenido ilustró el proceso mediante el ejemplo de degustar una hamburguesa: al sostenerla con las manos, se percibe la textura del pan, la temperatura y los aromas de forma más directa. Cuando se prueba el mismo alimento usando cuchillo y tenedor, aunque el sabor es idéntico, la sensación cambia.
Wuth explicó que este fenómeno ocurre porque al tocar la comida con las manos se activan receptores táctiles que envían señales inmediatas al cerebro, incluso antes de probar el alimento.
Este contacto estimula la producción de dopamina, la hormona asociada al placer, y aumenta la salivación, preparando al cuerpo para disfrutar el bocado.

Basado en estudios de neurociencia, Wuth puntualizó que comer con las manos activa un mayor número de áreas cerebrales vinculadas al gusto y la recompensa, esto intensifica la percepción de sabor y aumenta el disfrute.
El uso de cubiertos, por el contrario, puede modificar ligeramente la temperatura del alimento y, en algunos casos, aportar un leve sabor metálico o plástico, lo que afecta la experiencia.
No obstante, Wuth advirtió que esta práctica no es universalmente placentera para cualquier alimento. Al intentar comer, por ejemplo, espagueti con salsa usando las manos, surge una sobrecarga sensorial debido a la textura y humedad del plato, lo que genera incomodidad en vez de placer.
Comer con las manos es una práctica aceptada y habitual en muchas regiones del mundo, mientras que en otras se limita a ciertos alimentos o situaciones informales.
En países del sur y sudeste asiático como India, Tailandia, Indonesia y Malasia, es tradicional y considerado la forma preferida de consumir muchos platos, en especial arroz y currys, usando habitualmente solo la mano derecha.
En Oriente Medio y África, es común compartir alimentos como cuscús, guisos o panes, recurriendo también a la mano derecha por razones de higiene y tradición.
En las culturas occidentales, la norma es emplear cubiertos, restringiendo el uso de las manos a comidas informales como hamburguesas, pizzas, patatas fritas o frutas, razón por la que servir un plato principal y consumirlo con las manos en un entorno formal se consideraría inadecuado socialmente.

Quienes defienden esta práctica argumentan que mejora la experiencia sensorial y fortalece la conexión con los alimentos gracias a la percepción de textura, temperatura y aroma.
Para quienes decidan participar en un contexto cultural en el que se come con las manos, es importante recordar higienizar las manos, utilizar la mano correcta, generalmente la derecha, y observar las costumbres locales para seguir las normas de etiqueta.