

Colombia
Olímpica Stereo conversó con la doctora Catalina González Arango, que explicó que a mediados de junio se conocerá con mayor certeza si el fenómeno de El Niño que viene será fuerte e pero invitó a prepararse desde ya.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

En el complejo escenario del cambio climático global, Colombia se encuentra en una posición vulnerable, pues la llegada del fenómeno de El Niño en 2026 no es solo una noticia de pronóstico meteorológico, sino un llamado a la supervivencia y la adaptación.
Para entender la magnitud de lo que podrá enfrentar el país, desde Olímpica Stereo conversamos con la doctora Catalina González Arango, profesora del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de los Andes y autora líder del Ipcc (Panel Intergubernamental del Cambio Climático).
Con una trayectoria que combina la ingeniería forestal y un doctorado en paleoclima, la doctora González advirtió que, aunque El Niño es un proceso natural, el cambio climático ha elevado la línea base de la temperatura del océano, lo que podría convertir este evento en uno de los más agresivos de la historia reciente.

Contrario a la creencia popular, El Niño no es un evento anual, sino un fenómeno semiperiódico; incluso, la doctora González lo explicó de forma didáctica: es como un “sube y baja” térmico en el océano Pacífico.
“Es una danza entre los vientos y el océano. Normalmente, los vientos empujan una 'capa caliente' de agua hacia Australia, pero cuando estos vientos se debilitan, esa masa de agua caliente se devuelve hacia las Américas”, aseguró la experta.
Este desplazamiento de calor altera los patrones de evaporación y lluvias y, mientras en algunas regiones del mundo provoca inundaciones, en Colombia su efecto es directo y severo: condiciones mucho más calientes y secas de lo normal.
La preocupación actual radica en la intensidad del fenómeno de El Niño que se desarrolle en 2026. La doctora González señaló que venimos de una fase de La Niña que no logró enfriar el océano lo suficiente: “El fenómeno de El Niño llega sobre condiciones ya más calientes de lo normal debido al calentamiento global”.
Pero eso no es todo, pues actualmente, los modelos científicos de agencias como la Noaa y la Organización Meteorológica Mundial muestran una probabilidad superior al 90 % de que el fenómeno se instaure.
Y aunque todavía se discute si será un “Niño Godzilla” (término usado para Niños extremos), la evidencia científica apunta a que será, muy probablemente, un evento fuerte o muy fuerte.
Si el fenómeno alcanza niveles extremos, los impactos tocarán todas las fibras de la sociedad colombiana, por lo que la doctora González detalló las posibles consecuencias basándose en datos científicos y experiencias previas tales como los Niños de 2016 y 2024:

La doctora González fue enfática en separar el fenómeno natural de la crisis causada por las actividades humanas, pero reconoce su interacción, dado que el cambio climático, impulsado por la quema de combustibles fósiles y la deforestación, está provocando que los eventos extremos sean cada vez más agudos.
"Estamos en un presente climático más caliente y tenemos que aprender a vivir en estas nuevas circunstancias de una manera justa y equitativa", señaló.
Ante tal escenario, la experta lamentó el negacionismo científico de algunos sectores políticos que desmantelan los sistemas de monitoreo y de financiamiento de la ciencia del cambio climático precisamente cuando más se necesitan para tomar decisiones basadas en evidencia.
La doctora González insistió en que no debemos esperar a que el fenómeno esté “instaurado” para actuar, pues la preparación debe ser inmediata y colectiva.
Para mediados de junio, los modelos climáticos serán mucho más certeros sobre la intensidad final del evento; sin embargo, para la doctora González, la incertidumbre del modelo no justifica la inacción.
“Independientemente de si el modelo dice que es moderado o fuerte, debemos ponernos la "camiseta de El Niño" ya. Es mejor que nos sobre agua y preparación a que nos coja el fenómeno desprotegidos”.
La experta concluyó que la ciencia y la política deben integrarse mejor para proteger a las poblaciones más vulnerables y, ya que El Niño 2026 es una prueba de fuego para nuestra capacidad de ahorro y conciencia social, la invitación es clara: ahorrar hoy para tener mañana.