Rumbo a la Luna: cuál es el menú de los astronautas de la Artemis II
Luego de tres días en el espacio profundo, la astronauta Christina Koch reportó una "expresión colectiva de alegría" al ver el satélite desde la nave Orion.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

La humanidad se encuentra hoy un paso más cerca de su regreso al satélite natural. La misión Artemis II de la Nasa completó su tercer día de vuelo con un éxito rotundo, superando ya la mitad del camino en su viaje hacia la Luna.
La tripulación, que continúa mostrando un estado de ánimo inmejorable, se prepara ahora para el evento principal: el sobrevuelo lunar programado para el lunes 6 de abril.

Desde la escotilla de acoplamiento de la nave Orion, la astronauta Christina Koch compartió la emoción del equipo al ver su objetivo cada vez más cerca: "Todos tuvimos una expresión colectiva de alegría... Podemos ver la Luna por la escotilla en este momento. Es una vista hermosa", relató Koch, capturando la magnitud histórica del momento.
Precisión matemática en el espacio profundo
Uno de los hitos más destacados de esta jornada fue la cancelación de la primera maniobra de corrección de trayectoria de salida, dado que los controladores de vuelo en el Centro Espacial Johnson en Houston determinaron que la nave Orion se encuentra en una ruta tan precisa que no fue necesario encender los motores para ajustar la velocidad.
Esta decisión técnica es un testimonio de la exactitud del lanzamiento y de los sistemas de navegación de la nave. Aunque se tenían planeados tres ajustes de trayectoria, la fidelidad del camino actual permite ahorrar combustible, dejando cualquier ajuste menor para las fases posteriores de la misión.

Mientras tanto, los cuatro astronautas han aprovechado el tiempo para realizar ejercicios físicos, practicar protocolos de respuesta médica y probar los sistemas de comunicación de emergencia en el espacio profundo.
¿Qué comen los astronautas?
A diferencia de la Estación Espacial Internacional (EEI), donde se reciben suministros frescos regularmente, la misión Artemis II es una operación de autosuficiencia total.
La nave Orion no cuenta con refrigeración ni capacidad de carga tardía para alimentos frescos, lo que ha obligado a los científicos de la Nasa a diseñar un sistema alimenticio basado en la estabilidad y la nutrición crítica.

Una dieta de alta ingeniería
La comida a bordo ha sido seleccionada meticulosamente bajo tres pilares: seguridad alimentaria, nutrición y peso, razón por la que para evitar accidentes en microgravedad, los alimentos deben generar la menor cantidad de migajas posible, ya que estas podrían dañar los sistemas de la nave o ser inhaladas por la tripulación.
Los alimentos se dividen en cuatro categorías principales:
- Rehidratables: Platos liofilizados que recuperan su forma al añadir agua potable de la nave.
- Termoestabilizados: Alimentos procesados con calor para destruir microorganismos, similares a las raciones militares.
- Irradiados: Alimentos esterilizados mediante radiación ionizante para prolongar su vida útil.
- Listos para comer: Snacks y complementos que no requieren preparación.
Sabores personalizados para la Luna
A pesar de las restricciones de peso y volumen, la Nasa permitió que la tripulación participara directamente en la selección del menú antes del lanzamiento.
Cada astronauta pudo probar, evaluar y calificar los platos durante las pruebas terrestres para asegurar que, además de nutritivos, fueran de su agrado.
El sistema de preparación en la Orion es sencillo pero eficiente: utilizan un dispensador de agua potable para las comidas liofilizadas y un calentador de alimentos compacto, del tamaño de un maletín, para disfrutar de cenas calientes.

Cada tripulante tiene asignado un contenedor que incluye comida para dos o tres días, lo que les brinda cierta flexibilidad para elegir qué comer según su apetito y estado de ánimo.
Preparativos para el sobrevuelo lunar
Tras una jornada intensa de trabajo y pruebas de sistemas, la tripulación inició su periodo de descanso alrededor de las 2:00 a. m. (hora de Colombia). El equipo de tierra en Houston programó el despertar de los astronautas para las 11:35 a. m. del sábado 4 de abril, marcando el inicio del Día de Vuelo 4.
Con la cabina ya preparada para el periodo de observación lunar, el mundo entero aguarda las imágenes y datos que Artemis II recolectará el lunes, en lo que será el encuentro más cercano de seres humanos con la Luna en más de medio siglo.


