El oscuro giro en el viaje de "El chico de la ruana": De un acto de bondad a una denuncia por acoso
La iniciativa de Julián Pinilla se vio empañada por el acoso y los antecedentes criminales del invitado, dejando una amarga lección sobre la confianza y el peligro.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

El creador de contenido colombiano Julián Pinilla, famoso en plataformas digitales como "El chico de la ruana", protagonizó recientemente uno de los momentos más amargos de su carrera.
Lo que inició como una noble iniciativa para regalarle una experiencia inolvidable a una persona en condición de vulnerabilidad, terminó en una estación de policía en Guatemala y con un relato cargado de lágrimas, miedo e indignación.
Pinilla, cuya labor se ha destacado por transformar la vida de personas humildes a través de viajes internacionales, denunció que el hombre al que decidió beneficiar resultó ser un acosador con un peligroso prontuario criminal, poniendo en riesgo la integridad de su equipo de trabajo y de su pareja.
Un comportamiento perturbador en tierras guatemaltecas
El viaje, que tenía como escenario los paisajes de Guatemala, se tornó sombrío debido al comportamiento del invitado, un hombre que se desempeñaba como reciclador en Chía, Cundinamarca, y al que Julián había seleccionado para disfrutar de diez días de ensueño.
Según el relato de Pinilla, el sujeto comenzó a acosar sistemáticamente a su novia, Gina Rivera, y a otra acompañante del grupo llamada Cato.
“El man le enviaba mensajes supergrotescos a las chicas, se los mostraba, las grababa”, explicó Julián con visible desasosiego.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando el individuo manifestó intenciones de acercamiento físico, enviando mensajes en los que expresaba que esperaba a que los demás se durmieran para poder actuar.
Ante la gravedad de los hechos y la sensación de inseguridad constante, el grupo decidió interrumpir las actividades y acudir a las autoridades locales.

El hallazgo de un pasado criminal
La preocupación de Julián Pinilla aumentó exponencialmente al investigar los antecedentes del hombre, por lo que con el apoyo de un abogado, se reveló que el sujeto no era un ciudadano común atravesando una mala racha, sino una persona con un historial delictivo alarmante.
“Tiene reportes de abuso sexual contra personas LGBTI+, además de múltiples registros por porte de armas blancas como machetes, cuchillos y navajas”, detalló el abogado del creador de contenido. Este hallazgo confirmó que el peligro al que estuvieron expuestos fue real y latente durante toda la convivencia en el extranjero.

El pronunciamiento de las víctimas
Gina Rivera, pareja de Pinilla y víctima directa del acoso, utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje contundente sobre la normalización de estas conductas: “Viví una situación de acoso, no fueron ‘grandes’ cosas que la gente suele esperar para validar lo que pasó, fueron mensajes con doble sentido, miradas que incomodan y comentarios que traspasan límites”, afirmó Rivera, buscando solidarizarse con otras mujeres que atraviesan situaciones similares.
Por su parte, Julián Pinilla lamentó profundamente que este incidente empañara una labor que realiza con "buen corazón". Su mayor tristeza radica en que este individuo le arrebató la oportunidad a alguien que realmente merecía conocer el mundo y valorar la experiencia.

A pesar del trauma, Pinilla reafirmó su apoyo incondicional a las mujeres de su equipo, publicando una fotografía junto a su novia con la promesa de que el respeto no es opcional y que el acoso, incluso el virtual, no debe normalizarse bajo ninguna circunstancia.


