Seis capturados: así operaba “Los Stone”, la banda que se hacía pasar por grupos armados
Olímpica Stereo consultó al gobernador de Cundinamarca y al coronel comandante de la Policía en el departamento sobre este operativo, las estrategias de seguridad y las acciones para prevenir nuevos hechos.
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Por: Equipo de Redacción
Redacción Digital

Seis personas fueron capturadas tras un operativo que permitió desarticular a “Los Stone”, una estructura criminal que operaba en Cundinamarca y Bogotá, y que utilizaba una estrategia basada en el engaño para intimidar a sus víctimas.
Durante meses, esta banda construyó una fachada que simulaba la presencia de grupos armados. A través de videos, uniformes y escenarios falsos, lograban generar temor y presión en comerciantes, campesinos y familias de la región.
Un montaje que parecía real
Las investigaciones revelaron que “Los Stone” no pertenecían a ninguna organización insurgente. Sin embargo, diseñaban escenas en zonas boscosas, utilizaban prendas militares y exhibían armamento para aparentar una estructura armada.
Estos montajes eran enviados a las víctimas como prueba de poder, lo que aumentaba el impacto psicológico y facilitaba el pago de altas sumas de dinero.
La organización tenía presencia en municipios como Viotá, Silvania, Fusagasugá, Sibaté y Guachetá, donde consolidó su accionar delictivo.
El operativo que permitió su caída
La captura de los seis integrantes se logró mediante un trabajo conjunto entre la Policía Nacional, el Gaula Cundinamarca y la Fiscalía General de la Nación.
En total, se realizaron siete diligencias de registro y allanamiento en Viotá, Sibaté y Bogotá.
Durante los operativos, las autoridades incautaron seis teléfonos celulares y un vehículo que, según las investigaciones, eran utilizados para coordinar las acciones ilegales.
Los capturados enfrentarán cargos por secuestro agravado, concierto para delinquir y tráfico de armas de fuego.
El caso que marcó a la región
Uno de los hechos más impactantes atribuidos a esta banda fue el secuestro del sacerdote Carlos Saúl Jaimes Guerrero, ocurrido en junio de 2025 en zona rural de Viotá.
El religioso permaneció 40 días en cautiverio, en condiciones precarias y bajo presión constante. Durante ese tiempo, sus captores exigieron una suma millonaria para su liberación.
Para reforzar la amenaza, enviaban videos en los que el sacerdote aparecía rodeado de hombres armados, lo que hacía creer que estaba en poder de un grupo insurgente.
Las autoridades confirmaron que todo hacía parte de un montaje diseñado para generar miedo.
Un negocio basado en el miedo
De acuerdo con las autoridades, “Los Stone” cobraban rentas criminales cerca a los 150 millones de pesos mensuales.
Su estrategia combinaba intimidación, engaño y presión psicológica, lo que les permitía sostener una red criminal activa en varios municipios del departamento.
La respuesta de las autoridades
En conversación con Olímpica Stereo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, explicó que este resultado hace parte de una estrategia integral de seguridad.
El mandatario señaló que se han fortalecido las acciones para desmantelar bandas, capturar cabecillas y evitar el avance de estructuras criminales hacia Bogotá.
Además, destacó la inversión en tecnología, movilidad y logística, así como la realización de consejos de seguridad con acompañamiento institucional.
Estas acciones buscan garantizar la protección de la ciudadanía y reforzar la presencia de la fuerza pública en todo el territorio.
Seguridad en el territorio
Las autoridades también indicaron que se han logrado avances en la reducción de delitos en diferentes corredores del departamento, especialmente en zonas estratégicas.
El trabajo articulado entre Policía, Ejército y entidades del Estado busca cerrar el paso a organizaciones que intentan consolidarse en la región.
La caída de “Los Stone” deja en evidencia una modalidad delictiva basada en la manipulación del miedo y el uso de identidades falsas.
Las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho sospechoso y evitar que este tipo de estructuras vuelvan a operar.
El mensaje es claro: en Cundinamarca, la seguridad se refuerza y el engaño no tendrá espacio.


