Logo

"La moto saldría de patios antes que mi padre de la morgue": Hijo del adulto mayor atropellado en Bogotá

El cuerpo de Luis Ramírez continúa retenido por trámites legales, impidiendo que su familia le dé el último adiós.

Publicado:

Juan Manuel Arias Montenegro

Por: Juan Manuel Arias Montenegro

Creativo Digital

Asesinato
La familia Ramírez Barrera pide que el conductor de la moto, plenamente identificado, no quede en libertad por tecnicismos legales - crédito Getty Images

Comparte:

La localidad de Engativá, al occidente de Bogotá, se encuentra sumida en la indignación tras la muerte de Luis Ramírez Barrera, un reconocido arquitecto y acuarelista de 90 años, pues el sábado 14 de marzo de 2026, Ramírez fue embestido violentamente por un motociclista que, según denuncias de la familia y testigos, conducía a alta velocidad y bajo los efectos del alcohol.

En entrevista concedida a Olímpica Stereo Bogotá, su hijo, Carlos Eduardo Ramírez, rompió el silencio para denunciar no solo la tragedia, sino lo que considera un sistema de justicia "inequitativo" que parece favorecer al infractor por encima de la víctima.

Un artista atropellado por la imprudencia

Luis Ramírez Barrera no era solo un peatón más; era un hombre dedicado al arte y la arquitectura que, a sus 90 años, conservaba su vitalidad.

El accidente se registró mientras intentaba cruzar una calle de barrio, apoyado en su bastón. Las cámaras de seguridad captaron el impacto frontal y la reacción inmediata de los vecinos, quienes evitaron que el conductor de la moto, con placas plénamente identificadas, huyera del lugar.

"Los videos muestran cómo lo embiste de frente. El motociclista se levanta y, en lugar de auxiliarlo, intenta escapar. Fueron los vecinos quienes lo retuvieron hasta que llegó la policía", relató Carlos Eduardo, que confirmó haber visto personalmente al agresor en un estado de alcoholemia evidente.

Entre morgues y patios

La crítica más severa de Carlos Eduardo se centró en las trabas administrativas que hoy le impiden despedir a su padre. Debido a que el deceso ocurrió en un accidente de tránsito, el cuerpo de Luis Ramírez permanece retenido en Medicina Legal bajo investigación, prohibiendo incluso su cremación posterior.

"Es una paradoja cruel. Mi padre está en una morgue y yo no puedo darle sepelio, pero la moto del agresor podría salir de los patios antes de que yo logre enterrar a mi papá", denunció con rabia.

El hijo de la víctima lamentó que, mientras él se ocupa de los trámites fúnebres, el sistema lo obligue a contratar un abogado penal para evitar que el responsable quede libre: "La justicia debería actuar de oficio. Si mi padre no tuviera hijos o nietos, este caso quedaría impune", añadió.

Un llamado contra la impunidad

Para Carlos Eduardo, lo ocurrido no fue un simple accidente, sino un asesinato. El hecho de que el conductor no prestara auxilio es, a sus ojos, una "negación de la humanidad". La incertidumbre también rodea el paradero actual del motociclista; aunque se menciona que podría estar en la estación de policía de La Granja, la familia no ha recibido confirmación oficial sobre su situación jurídica.

"He decidido visibilizar esto para presionar a los jueces. La ley debe cumplirse conmigo, sin mí o a pesar de mí", sentenció. La familia Ramírez Barrera exige que el Estado asuma su responsabilidad de proteger a las víctimas y que la embriaguez al volante sea castigada con todo el rigor, evitando que el "buen nombre" del arquitecto se convierta en una cifra más de la accidentalidad en Bogotá.

El caso ha despertado un debate nacional sobre la necesidad de reformas que agilicen la entrega de cuerpos en procesos judiciales y aseguren que los delincuentes viales no recuperen su libertad por tecnicismos legales mientras las familias aún lloran a sus muertos.

Temas relacionados:BogotáAccidente
icon-olimpica-stereo-light-mode.webp

Colombia