De la "calentura" al arrepentimiento: jugador sub 17 de Argentina pidió disculpas tras polémicas declaraciones ante Colombia
A través de un video oficial, Julio Coria envió un mensaje de perdón al pueblo colombiano y a la Conmebol.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

El fútbol juvenil, más allá de ser una competencia de alto rendimiento, es un proceso formativo donde las lecciones de vida suelen ser tan importantes como los resultados en el marcador.
Tras la contundente final del Sudamericano Sub-17 disputada el pasado 19 de abril de 2026 en Luque, Paraguay, la Selección Colombia no solo se llevó el trofeo tras golear 4-0 a Argentina, también dejó una enseñanza sobre el manejo de las emociones en la derrota.
El protagonista de la controversia, el defensor argentino Julio Coria, decidió romper el silencio el 23 de abril de 2026, para ofrecer disculpas públicas luego de sus explosivas declaraciones tras el encuentro, las cuales habían empañado la brillante actuación de figuras cafeteras como José Escorcia y Samuel Martínez.
Un mensaje "de corazón" para el pueblo colombiano
A través de un video publicado en las cuentas oficiales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el joven zaguero de Boca Juniors se dirigió a sus colegas y a la afición. Con un tono visiblemente más calmado que el mostrado en la zona mixta del estadio, Coria buscó resarcir el daño causado por sus palabras.
“Quería pedir disculpas a los jugadores de Colombia, a los entrenadores, a la selección de Colombia, al pueblo de Colombia, a la Conmebol y a la hinchada que estuvo ahí. No fue mi intención poder decir esa palabra, pero estuve muy enojado por el tema del fútbol. Nos ganaron muy bien, fue un buen equipo y solamente eso. Pedirles disculpas de corazón”, expresó el futbolista.
#ConmebolSub17 El jugador Julio Coria expresa sus disculpas públicas tras lo ocurrido en la final del certamen.
Este acto de contrición se dio apenas horas después de que su entrenador, Diego Placente, confirmara en el programa Como Te Va de Dsports Radio que el jugador asumiría la responsabilidad por su conducta.
Declaraciones "en caliente"
La tensión se originó inmediatamente después del pitazo final que consagró a los dirigidos por Fredy Hurtado. En la entrevista oficial de la Conmebol, Coria, frustrado por el 4-0, lanzó una frase que encendió las redes sociales: “Yo sé que los vamos a agarrar en el Mundial y les vamos a romper el orto como lo hacemos siempre”.
Minutos más tarde, al ser consultado nuevamente sobre los incidentes en el campo, el defensor minimizó la superioridad colombiana y cortó el diálogo con un tajante: “No nos faltó nada, ¿listo? Gracias”. Estas palabras no solo generaron rechazo en Colombia, sino que abrieron un debate en Argentina sobre la resiliencia emocional de sus promesas juveniles.
Educar en la derrota
El seleccionador argentino, Diego Placente, asumió una postura paternal y crítica frente al incidente. El 22 de abril, en diálogo con Marcelo Benedetto, el técnico enfatizó que a los 17 años los jugadores están aprendiendo a convivir con presiones extremas.
“Coria dijo lo que dijo y está mal, por eso va a pedir disculpas. Quizá en un momento en caliente y tras perder una final uno dice cosas de las cuales se arrepiente”, señaló Placente.
Para el cuerpo técnico, este episodio es parte del proceso de maduración, subrayando que la función de los adultos es ayudar a los jóvenes a aceptar cuando el rival es superior.
"Hablar dentro de la cancha"
Mientras la polémica crecía en Buenos Aires, la Selección Colombia regresó a Bogotá como campeona tras 36 años de sequía en esta categoría. En medio del recibimiento en la sede de la Federación Colombiana de Fútbol, el volante Simón Rojas fue consultado sobre los ataques verbales de los argentinos.
Con la madurez que el equipo mostró durante todo el torneo, Rojas respondió con elegancia: “No hay palabras para describir eso, de parte de nosotros solo respeto. Hablamos dentro de la cancha y el rectángulo no miente”.
Con las disculpas de Coria, se cierra un capítulo amargo de la final, dejando el camino servido para una posible revancha en el Mundial de Catar, pero esta vez, bajo el marco del respeto y la deportividad que exige el fútbol internacional.


