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La ‘tira’era’ no solo es en el reguetton

Jueves, 17 de Ago - 20170

tiraera

La tira’era, es un termino que se conoció gracias al reguetton, pero lo que muchos no saben es que esta rivalidades o tira’eras también han existido en el genero de la salsa.

La tira’era entre bandas y/o soneros ha sido fuente de inspiración para muchos de los momentos más interesantes en la historia de la salsa. Ya bien fuera el motivo para la guerra el cuál orquesta sonaba mejor, cuál atraía más público (y por lo tanto, cuál vendía más discos, si es que grababan) o simplemente quién se promocionaba en los bailes como atracción principal, esta competencia entre grupos fue lo que llevó la salsa a niveles máximos durante los ’70 y mediados de los ’80, antes de que Eddie Santiago se trepara y de repente todo el mundo empezara a hablar de moteles, sabanas mojadas y “a tu marido le falta lo que yo tengo de más.” (Y antes de que a Lalo Rodríguez le diera por hacer “push-ups” en plena tarima cada vez que cantaba “Devórame Otra Vez…..”) Este artículo pretende traer a colación una muestra de todo esto. Y empezamos:

*Tito Puente, empecemos con él y dos de sus guerras más famosas allá para los ’50 y ’60. Durante la era del Palladium, la batalla entre Puente y su tocayo, el también fallecido Tito Rodríguez, alcanzó ribetes de leyenda.

Si bien Puente arrancó primero como solista y líder, cuando Rodríguez se lanza y pega en grande, llega el momento en que éste último rehúsa aceptar ser segundón de nadie, sea Puente o el que sea. Ambas orquestas arrastraban público como loco, hacer un baile con ambas orquestas alternando era difícil para cualquier promotor. Hasta que a alguien con suficiente malicia se le ocurrió juntarlos en un baile en el Palladium (la táctica fue contratarlos a ambos sin que la otra parte lo supiera y regar flyers con las fotos de ambos (uno en cada lado del papel) con la fecha del evento). Se dice que el único que la pasó mal esa noche fue el encargado de poner las letras en el frente del local, ya que estuvo toda la santa noche cambiando los créditos de sitio cada vez que Puente o Rodríguez salía afuera y le exigía que “mi nombre va arriba, acuérdate.”

Si bien ambos, en entrevistas separadas, dijeron que no había tal guerra personal entre ambos y todo era un fronte publicitario, las canciones que ambos se dedicaban entre sí hablan por sí solas. Por ejemplo, en el lado de Rodríguez están “El Que Se Fue” y “Yo Soy Tu Dolor.” La letra de la primera, escrita en un momento en el que Puente prácticamente abandonó el Palladium por un contrato más lucrativo en otro sitio, además de las giras, habla por sí sola: “El que se fue no hace falta… te fuiste por cuenta tuya buscando ambiente mejor, hoy tu estás arrepentido pues tu puesto se ocupó…” Ya para la segunda el mensaje lo es más subliminal (se encuentra precisamente en el coro y título de la canción: “Yo soy tu dolor de cabeza, yo soy tu dolor”) y se trataba de otra de esas canciones que tanto le gustaban a Rodríguez para lanzárselas a su rival, como quien dice “ya no estás solo, negro. Ahora te las tienes que ver conmigo.” Pero Puente no se quedaba atrás. Aquí tienen como ejemplo la letra de “Timbalero:” “cuando me veas llegar, échate pa’ allá, tu ves que no somo’ iguales… cantando una rumba, tu bien lo sabes, pero en los ritmos modernos, yo soy la llave…

*Pasemos ahora a la escena salsosa en Puerto Rico para mediados de los ’70, donde El Gran Combo y Andy Montañez protagonizan una de las “guerras” más memorables:

En 1977 Andy abandona a El Gran Combo, donde era la voz principal y casi el “hombre franquicia,” para aceptar un lucrativo contrato para re-ubicarse en Venezuela, cantando con la orquesta Dimensión Latina, que recién venía de recibir un golpe durísimo cuando se les va Oscar D’Leon para lanzarse como solista. Eso les cayó a Ithier y los demás miembros del Combo como un golpe bajo, al punto de que, en protesta, ninguno de ellos acude al baile de despedida de Andy. No solo eso, sino que en los discos posteriores, “Internacional” y “En Las Vegas,” de 1977 y ’78 respectivamente, se dedican a tirarle pullitas a Andy. La primera, muy subliminal, pero a la vez directa, viene con la canción “Buscando Ambiente,” cantada por el sustituto de Andy, Jerry Rivas, y que decía aquello de “te fuiste buscando ambiente……” Al año siguiente, llega “Aquí No Ha Pasado Nada”, donde Charlie Aponte, ahora la voz principal, le dedica este soneo: “el que de aquí se sale es porque le da la gana; nosotros te lo advertimos: ‘piensa bien en el mañana.’ Después no te arrepientas, porque (entra el coro:) Aquí no ha pasado nada. Todo quedó como estaba……” “

Andy no perdió tiempo en contestar los ataques. El primero lo contesta precisamente en su primer hit con la Dimensión Latina ese mismo año (“Cantante Errante”) donde le responde a Jerry con el siguiente soneo: “Yo me fui buscando ambiente, porque aquí el ambiente es bueno…..” Acto seguido, se reúne en un álbum de solista nada menos que con el otro cantante original del Combo, Pellin Rodríguez, y responden directamente al “Aquí No Ha Pasado Nada” del Combo con “Alacrán:” “Alacrán, ¿a quién le llamas alacrán? ¿Por qué me llamas alacrán, si tú eres el que tiene la ponzoña…?”. A pesar de esto, hoy en día esas diferencias quedaron atrás.

*Nueva York también fue sede de varias guerras salsosas en los ’70. Como por ejemplo esta batalla verbal entre Adalberto Santiago y la Tipica’73 una vez el se desliga de dicha banda. Después del disco “La Candela” de 1975, el grupo se divide en dos: aquellos que querían mantener el sonido típico de la orquesta (Adalberto, el virtuoso timbalero Orestes Vilato, el trompetista y pianista Joe Manozzi y el tresista Nelson Gonzalez) se van y forman Los Kimbos, mientras que la otra mitad de la banda (el pianista y arreglista Sonny Bravo, el bajista Dave Perez, el trombonista Leopoldo Pineda, el trompetista Rene López y el líder y percusionista Johnny Rodríguez) decide seguir por corrientes más innovadoras y actualizar el sonido. Así, se van llenando las vacantes con caballos como el también virtuoso Nicky Marrero (timbales y batería), Alfredo De La Fe (violín), Mario Rivera (sax) y los cantantes Tito Allen, Camilo Azuquita y José Alberto “El Canario,” este último el encargado de contestar los ataques de Adalberto. Para el disco “Salsa Encendida” de 1978, el fenecido Louie Ramírez les compone el tema “Los Campeones De La Salsa,” donde “el Canario” proclama que la edición actual de la Tipica’73 es la orquesta más caliente en Nueva York. Para ese entonces, Los Kimbos originales se disuelven y Adalberto decide correr como solista. Un año después, Adalberto acompaña a su antiguo jefe Ray Barretto en su retorno a la salsa. En el tema “Adelante Siempre Voy,” del disco “Rican Struction” del mismo año, Adalberto grita de forma burlona lo siguiente, en medio del soberano solo de conga de Barretto: “Mira y que campeones de la salsa! Whoo….” Dos años más tarde, en el último disco que publica Tipica’73 (“Into The 80′s,” Fania, 1981), “El Canario” le devuelve el comentario a en el número “Chachaguere,” no sólo confirma en uno de los soneos que “seguimos siendo los campeones de la salsa,” sino que también le devuelve la jugada con un mensaje muy subliminal en la moña (el segundo puente) de la canción: “Popeye, me comí tus espinacas…!” La referencia, obvia, se halla en el título del segundo álbum de Adalberto como solista para Fania en 1978: “Popeye El Marino.”

*Hector Lavoe tenía un ángel para eso de “buscar pelea.” En la mayoría de los casos, sus ataques iban dirigidos hacia sus compañeros en la Fania All-Stars. En una presentación televisiva en 1985, un Lavoe evidentemente ebrio (y/o drogado) se vacilaba a Ismael Miranda y Pete “El Conde” Rodríguez, presentándolos como “patos” (homosexuales). A Nicky Marrero le tocó un tratamiento similar durante el receso de su última grabación con Willie Colón en 1987, la cual al Hector fallecer en el ’93 se publica (aún bajo la enérgica protesta de Willie) como “The Master And The Protege.” (Willie mismo contó como anécdota que, luego de un concierto de Fania en Puerto Rico, Nicky, con par de tragos encima, fue a reclamarle a él por el dichoso “Nicky Marrero es pato” que sale al final de dicha grabación… casi una década después.) Esto, sin embargo, no era cosa para tomarse en serio, sino una de las payasadas habituales de Hector, a quien le encantaba quemarse a sus amigos y colegas en su peculiar estilo.

*En los ’80 hubo una peculiar “guerra telefónica” entre Ruben Blades y El Gran Combo. Aquí, no obstante, no mediaba rivalidad alguna entre ambos, sino más bien respeto mutuo. Sucede que en 1981, como parte del álbum “Canciones Del Solar De Los Aburridos,” Ruben, entonces aún con la orquesta de Willie Colón, graba este tema suyo donde habla de cierta ‘chamaca’ que tiene este único crush con el y lo llama por teléfono a toda hora. Su título? “El Telefonito.” Al año siguiente, El Gran Combo graba “Teléfono” en el álbum “Nuestro Aniversario”, un tema que, obviamente, también tiene que ver con cosas de amor y con este imprescindible aparato tecnológico. Solo que, en este caso, el que canta desea no que la ‘chamaca’ lo deje de molestar (como en el caso de Ruben), sino todo lo contrario, que lo llame y ponga fin a su alejamiento. Como estableciendo la diferencia entre ambos casos, Charlie Aponte sale con este último soneo casi al final de la canción:

“Mira, y el telefonito (entra el coro, imitando el coro del tema de Willie y Ruben: “Ring, Ring”) molesta a Ruben. A mi, a mi no me molesta. Llámame, aunque sea collect.”

Luego, entre efectos de sonido de un teléfono insistente, entra Rafael Ithier, contestando la llamada, aparentemente de la misma ‘chamaca:’
“Este no es Ruben, este es El Gran Combo!”
“No, que no es Ruben, es El Gran Combo!”

Ruben, les devuelve el favor de una manera bien original en 1984, cuando publica “Buscando America,” ahora con sus 6 Del Solar. El tema que inicia el disco, “Decisiones,” es un compendio de tres estampas donde una decisión altera todos los resultados. En la segunda de éstas, Ruben detalla el caso de este único “galán frustrado” que decide tener una aventura extramarital y le propone a su vecina tener relaciones cuando el marido de ésta no esté en el hogar. Esta, no obstante, le cuenta de la jugada al marido y este decide darle su merecido al “Don Juan” y obra un plan para eso, usando a su esposa de carnada. Efectivamente, el tal Don Juan se traga en anzuelo y va a su cita con la vecina, sin saber que el marido lo espera detrás de la puerta de entrada con un bate de béisbol “de esos que dicen Tony Armas – Slugger.” Y es aquí, justo en el desenlace de este episodio, donde a su vez Ruben aprovecha para “desquitarse” de Ithier y Charlie Aponte:
“Y suena el timbre… ring, ring… (y no es El Gran Combo) …comienza la segunda del noveno!!!”

Esta no es sino una muestra de las muchas historias, anécdotas y, sobre todo, buena música que se puede encontrar en la salsa tradicional. Ese afán por sobresalir entre los demás (y/o inclusive opacar a los demás) provocó que estos músicos mencionados aquí y muchos otros se desbordaran en creatividad, ese ingrediente que extrañamos en la llamada salsa de hoy.

Tomado de: herencialatina.com

 

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